Tener la sensación (término que mejor describe lo que intento
plasmar y para quienes nos identificamos en un ámbito de lo
espiritual-religioso), de que Dios está presente en nuestra historia cósmica,
universal y trascendente generó la irrupción de su presencia de modo más
concreto en la persona de un tal Jesús de la región de Galilea oriundo de lo
más sencillo y recóndito, Nazaret. Como diría unos siglos más tarde
Pierre Teilhard de Chardin parafraseando sus escritos al decir que Dios
Cristificó el universo del punto Alfa al punto Omega en un ser de carne y
hueso. Ante el misterio la mejor expresión: el silencio y la contemplación.
Personalmente me ha causado una sacudida el asombroso proyecto de
Dios traducido en una expresión sencilla: El REINO. A partir del corazón
y la cosmovisión de una cultura milenaria este vocablo ha significado un enorme
peso de relevancia como eje trasversal de todo lo que experimentó en su proceso
de hacer historia con la humanidad y junto a la humanidad. Para el pueblo
Hebreo (Judío), la concepción de "REINO DE DIOS" se traducía en dos
realidades: JUSTICIA Y PAZ, lenguaje que corría el riesgo de quedar como
simbología abstracta en cuanto estuviera desintonizada de un elemento crucial:
LA VIDA Y DIGNIDAD DE LA CREACIÓN Y LA HUMANIDAD.
Como es sabido, esta cultura milenaria tuvo un matiz interesante y
de trascendencia en relación a otras culturas de su época diferenciándose de la
misma en aspectos comunales, sociales y religiosos. Sobre todo porque los
acontecimientos que determinaron superar sus crisis, esclavitudes, angustias,
opresiones, violaciones o imposiciones por parte de otras tribus o regiones la
interpretaron a la luz de un acontecimiento llamado: LIBERACIÓN, cuya
traducción más tarde se ancló en esta expresión: SALVACIÓN. Pero hay otro
elemento fundamental en todo este proceso, ¿Qué experiencia o realidad les
posibilitó superar y trascender tanto ultraje de INJUSTICIA, CAOS Y MUERTE a
sabiendas que esta cultura (constatada por la antropología e historia crítica)
CARECÍA DE UN SISTEMA DE BATALLA Y ARMAMENTISMO, ASÍ COMO DE UN SISTEMA
POLÍTICO SOLIDIFICADO A DIFERENCIA DE LAS CULTURAS DE LA ÉPOCA?...
indiscutiblemente ellos fueron capaces de superar y luego interpretar todo este
entramado en una sencilla experiencia que nos lo dejaron atestiguado:
"DIOS ESCUCHÓ TU GEMIDO Y TE SACÓ DE LA ESCLAVITUD". Por
consiguiente, acá radica el elemento FUNDANTE, es decir, la superación de tanta
complejidad la admiraron tanto que al TRASCENDER la expresaron como DESIGNIO
DIVINO, es decir, ATRIBUYERON TAL EXPERIENCIA A UN SER TRASCENDENTE, EN ESTE
CASO "YAHVÉ".
De allí en adelante la historia y tradición de este pueblo
milenario cambiará para siempre el rumbo de su existencia y lo que en cierta
manera heredará para otras culturas y experiencias
religiosas-espirituales-trascendentes se podrá vivir desde esta óptica, dígase
concretamente que es a partir de este dato donde siglos más tarde un movimiento
adjudicado como CRISTIANISMO hará suyo el elemento FUNDANTE de interpretación
de lo trascendente, es decir, en DIOS por medio de un tal JESÚS.
Sin embargo, el pueblo Hebreo vivió dolorosamente una serie de destierros,
crisis y sin sabores (como todo grupo humano), tanto al interno de su vida
social, política y religiosa como las fuertes esclavitudes de otras culturas
sobre ella (citemos por ejemplo: Egipto, Babilonia, Asiria, Grecia y Roma, cada
una en tiempos y épocas diferentes). Frente a la angustia y lo complejo
de estas situaciones de la vida que trajo como consecuencia crisis y
repercusiones a nivel: religioso, político, social, económico, legal, militar,
entre otros... este pueblo cada vez más abrazó lo trascendente como un motivo
de ESPERANZA en la que todo este entramado podía transformarse debido a que
interpretaban cada crisis y superación como un designio divino que superaba
todas sus expectativas en ocasiones, de allí que los escritos que plasmaron hacen
referencia ese DIOS que se presenta como SALVADOR Y LIBERTADOR, pero además de
eso se sintieron como porción acogida y privilegiada por lo trascendente, de
allí que emerja la expresión: PUEBLO ELEGIDO, pero en función de lo que así
interpretaron como experiencia de liberación.
Estas encrucijadas vivenciadas de modo alterno generó una
expectativa en la cultura hebrea sobre el concepto e imagen de Dios como
aquella intervención divina en su historia que posibilitaría el no abandono de
su designio y que de alguna manera restauraría una y otra vez la expectativa
del pueblo, sobre todo en los momentos cruciales. El asunto fue cambiando
y transformándose cuando esa expectativa empezó a tomar un aire de expectativa
política y religiosa que empezó a considerar que la intervención divina debía
responder a "imagen y semejanza" de lo que algunos grupos hebreos empezaron
a dilucidar, como consecuencia de ello se empezó a instaurar todo un aparato
religioso y político que comenzó a tergiversar el concepto de lo trascendente,
el concepto de ser humano, el concepto de lo cotidiano a tal punto de
transformarse en todo un entramado de incertidumbres, injusticias y atropellos
que perjudicó enormemente la vida de tantas personas de aquella época (estamos
ya instaurados bajo el imperio romano).
Como consecuencia de todo ello se empezó a tener la visión de un
Reino que podía instaurarse algún día bajo el mando de un líder político y
aguerrido que diera fin a toda presión social, económica y que a fin de cuentas
podía dar el crédito final al aparato de la institución religiosa judía que se
había fabricado en aquel entonces. A raíz de esa expectativa es que
emergió con más fuerza la expresión y visión de Reino de Dios como aquel estado
en donde el pueblo hebreo-judío podía por fin instaurarse con su propio sistema
político, religioso y económico independiente de toda región que hasta en aquel
entonces dependían (Roma), a todo ello lo sustentarían como REINO DE JUSTICIA Y
PAZ. Desde este acontecimiento comprenderemos más tarde al porqué de
tantos insurgentes que quisieron ser líderes que motivaran batallas y revueltas
en contra del imperio que los oprimía.
Al líder que pondría fin a ese sistema de esclavitud, el pueblo y
sus instituciones lo llamarían: MESÍAS, es decir, ELEGIDO O UNGIDO para una
misión. Pero ojo, recordemos que la concepción que tenían del Mesías está
sujeto a todo lo descrito anteriormente. ¿De dónde proviene esta imagen
de Mesías?... proviene sencillamente de lo que para este pueblo en su historia
significó un tal David, allá por el siglo X a.C. en la región de Palestina cuyo
gobierno se caracterizó por haber unificado los pueblos dispersos y haber hecho
una sola nación, es decir, hizo de su reinado un REINO de abundancia (poco
duró).
Dentro de este panorama surge la figura de Jesús como aquel líder y
mesías que trajo consigo el corazón del proyecto de Dios, es decir, el
Reino. Pero algo ocurrió increíblemente y es que este personaje de
entrada contradijo todo el esquema mental de la época. Por una parte
debido a que este Mesías no estuvo al alcance de las expectativas que todos
esperaban y porque de alguna manera propuso un itinerario de vida que se
sustentaba en aspectos totalmente absurdos para la época. Además, porque
lo que primero contradijo fue el aparato religioso tergiversado, así como la
doble moral que imperaba en su ambiente. Algunos sostienen que Jesús no
contradijo las leyes de su época, pero este argumento lo sustentan aquellos que
buscan que sus instituciones no se vean amenazadas por las contradicciones que
atraviesan fuertemente en la actualidad. Por ejemplo, asegurar que no
contradijo las leyes por el simple hecho de haber expresado “Dar al César lo
que es del César y a Dios lo que es de Dios” resulta arriesgado cuando no se
hace una lectura crítica y profunda del texto completo en su contexto (zeit sip
leben). El problema que hay de fondo en este texto es la comercialización
del sistema religioso aunado con el político-romano, esa prohibición tajante
que habían estipulado los líderes religiosos (fariseos) de no mezclar nada con
el imperio quedaba desmantelado cuando Jesús mismo observó las transacciones
que se hacían al interno del templo con el cambio de moneda romana a moneda
hebrea, le causó repudio la doble moral con la que solapaban sus negocios y
fingían no cometer mal alguno. Jesús mismo es consciente de que se están
haciendo políticas internas que denigran el sentido de lo religioso y
espiritual a cambio de una comercialización de la espiritualidad.
¿Impuestos?... absolutamente no existe esa realidad de impuestos y de ser así
¿Por qué la institución religiosa tendría que establecer un sistema económico
de cobros en “nombre de Dios”? absurdo considerar por simple impulso que Jesús
abogaba por “la paga de impuestos” en un texto cuyo contexto no tiene nada que
ver con dicha situación.
La búsqueda de esta realidad iniciada con Jesús de Nazaret la
llamó: Reino de Dios o de los Cielos, pero no a la manera tradicional que imperaba
en ese momento, sino desde un testimonio fuertemente paradójico. El
proyecto de Jesús que al mismo tiempo lo expresó como Voluntad de Dios no
estaba en transformar una realidad a partir de insurrecciones o conformación de
batallones dispuestos a librar una guerra, ni mucho menos a proponerse a sí
mismo como un candidato idóneo que asumiera un papel de protagonismo político o
religioso que estaba amparado por un puesto de privilegio o función de altura
para incidir en las esferas políticas y sociales.
El proyecto que propuso y comenzó desde aquel entonces consistía en
transformar progresivamente el paradigma mental de las personas, dar
participación a quienes por la sociedad eran considerados "inútiles"
e "ineficientes" (mujeres, niños, ancianos y enfermos), apartarse de
los preceptos religiosos que no abogaban por la dignidad humana, invertir sus
mejores energías en la proclamación de un código ético y moral cargado de
TRASCENDENCIA Y ESPIRITUALIDAD, y no de un institucionalismo religioso. El
desarrollo humano y social dependería en gran medida qué grado de
convencimiento había al profundizar en la espiritualidad-trascendencia que
encerraban sus mensajes y acciones, por eso mismo se nos presenta como un
testimonio de fe y de oración no al estilo piadoso que actualmente nos rodea,
sino desde un testimonio que impresiona la calidad de su contacto y de
relaciones con el resto de la humanidad, el talante por compaginar y dialogar
con aquellos sectores que se habían cerrado al mismo grupo cultural del cual
provenía (samaritanos, galileos y judíos... todos ellos en conflicto
permanente), su preocupación para que existiese un estilo de vida más sencillo
y austero que permitiera vivir de experiencias trascendentes e importantes, y
no tanto de situaciones superficiales y secundarias, entre cientos de luces que
aun nos arroja su proyecto.
Todo lo que tergiversa el plan de Dios (que el hombre y la mujer
vivan con dignidad) a eso lo llamó como realidad de PECADO, pero ojo, realidad
que se enfoca en todo aquello que ocasiona INJUSTICIA, CAOS Y DESORDEN.
Por esa razón es contradictorio cómo nosotros como seguidores muchos siglos después
por medio de las instituciones religiosas hemos establecido una moral de pecado
que no denuncia lo que en realidad está como peligro para la humanidad.
Por ejemplo, para las instituciones y sus predicadores es tan fácil establecer
una carga fuerte de "pecado" y de "condenación" el que
recibas la eucaristía no habiendo contraído matrimonio religioso (complicado en
el fondo del asunto), pero jamás van a denunciar que por "pecado"
también es no pagar el salario mínimo a tus trabajadores o establecer estrategias
de mercado que evadan ciertos impuestos o remuneraciones salariales a quienes
trabajan para una empresa, por el hecho de no verse afectados a nivel
financiero, eso al menos para estos personajes "no es pecado", por
esa razón, enfatizan en un Jesús como el Cristo, Rey y Poderoso que necesita la
honra y gloria por su poder. Fácil desintonizarnos del proyecto del
Reino de Dios.
Por eso mi ubicación en medio de este entramado viene siendo esta,
QUE PESE A TODO, ¡EL PROYECTO DE JESÚS ME CONVENCE!, porque aun cuando no fue
voluntad por parte de Jesús de Nazaret "fundar una institución
religiosa" el solo hecho de apreciar que desde ella misma existen
personajes que han logrado vivir y profundizar en el PROYECTO DEL REINO DE
DIOS, PERO DEL DIOS DE JESÚS, me han dado luces para abrazar lo que en
resumidas cuentas proclamó, vivenció y se arriesgó: "QUE DIOS ES
AMOR".
Nuevamente, ¿Qué iglesia?, ¿Qué ecumenismo?... trascender con Jesús
de Nazaret y el proyecto de Dios puede aún resultar esa alternativa creíble
para la humanidad.
Cuxil.